El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos.

*AVISO: ESTE POST CONTIENE SPOILERS Y NO AVISARÉ CUÁNDO VAN. SI LEES ESTE POST SIN HABER VISTO LA PELÍCULA, ES BAJO TU RESPONSABILIDAD*

Empezaré reconociendo un gran, grandísimo error por mi parte. He ido a ver esta película esperando algo. Nunca se debe ir a ver una película que deseas ver esperando algo, acabas decepcionado. En mi caso el grado no llegaría a decepción, pero sí, quizás a indiferencia. La película, en resumen, me ha dejado tibio tirando a frío.
Y el lector se preguntará ¿y qué esperabas? Muy simple: un nuevo "El retorno del rey". Cuando, hace ya 11 años, vi "El retorno del rey", me quedé pegado en el asiento e incapaz de reaccionar ante semejante epopeya, grande y majestuosa en cada uno de sus matices. Una película que me dejado en un, casi, estado de shock. Con la que, sin darme cuenta, limpié una lágrima furtiva en las arengas de Theoden en los campos del Pelennor y de Aragorn ante la Puerta Negra y reprimiendo el impulso de levantarse en el cine a gritar "¡MUERTE!" y aplaudir. Con la que sentí cómo, al igual que Frodo, una parte de mi vida se marchaba a esa tierra imperecedera e inmortal más allá del mar. Supongo que ver "La batalla de los cinco ejércitos" desde una perspectiva adulta también ha sido un error, aunque el final sí me haya dicho mucho: soy un hobbit que, algún día, puede volver a Hobbiton, siempre contra mi voluntad.
Pero vayamos a la película y a comentar diversas partes. Procuraré no extenderme mucho.
En general diré que hasta la batalla (la madre de las batallas, en cuanto a su duración) mantenía esa esperanza, a la que antes hacía mención, viva.
El comienzo es trepidante, quizá demasiado súbito. He echado de menos un mini prólogo antes de la secuencia (buenísima) de Smaug reduciendo a escombros y ceniza la Ciudad de Lago. ¿Qué hubiera puesto yo de prólogo? A Thorin, todo gira en torno a él en esta película y todos los acontecimientos son provocados por él. Thorin viendo salir a Smaug hacia Lago, momentos antes de finalizar la película anterior, y al resto de enanos y Bilbo corriendo fuera a ver qué pasará mientras él se gira y camina hacia el tesoro de los enanos. Y sólo un plano en el que su cara refleje la locura incipiente. Sólo eso. Un minuto, a lo sumo dos de película y después volvemos ya a Lago instantes antes de su destrucción.
Muy buena la destrucción de Lago a manos de Smaug. Me ha gustado mucho esa secuencia. Sólo un "pero": Stephen Fry se merecía un final más chulo que el de ser aplastado por el dragón. Pero bueno, ese es un pero.
Y ahora vayamos con Alfie, el leal, cobarde y corrupto consejero del (difunto) gobernador. Muy innecesario, no sé si soy yo, pero creo que los guionistas no sabían cómo acabar con ese personaje y le han tenido pululando por diferentes escenas hasta casi el final de la batalla sin NADA que aportar, más que algún gag un poco forzado. Por supuesto no merecía morir (y no muere, cosa que me parece bien puesto que no es un "Grima, lengua de serpiente"), pero tampoco ser estirado hasta el hastío. Debería haber cogido su cuenco de monedas y haberse largado mucho antes.
Todo el trecho que hay entre el final de Smaug y la batalla está ocupada por dos historias paralelas que, casualmente han sido lo que más me ha gustado de la película.
La primera una soberbia recreación de la expulsión de Sauron de Dol-Guldur. Muy, muy grande. De esta no diré nada más porque merece la pena dejarse encantar por ella.
La segunda es la construcción de la enagenación transitoria de Thorin. Shakespeareana, muy shakespeareana. Veía en Thorin un Otelo consumido, no por los celos como el moro de Venecia, sino por la codicia. A mi juicio una gran interpretación de Armitage.
Y vayamos a la batalla. Larga. Visualmente una virguería. Pero muy larga. Aunque también es cierto que cuando ha empezado la batalla he empezado a sentir la necesidad de evacuar líquidos, con lo que también sumo cierta impaciencia por mi parte. Habrá que verla de nuevo con la vejiga vacía, o al menos con un baño más cerca.
El detalle de las señales visuales desde el alto mando de los orcos durante la batalla me ha gustado.
¡Ah! y quiero suponer que en la versión extendida, profundizarán más en el personaje de Dain, pie de hierro. No porque sea mi favorito, ni mucho menos, sino porque aparece, desaparece y alguien que no sepa mucho de la historia no sabrá que es él el que, tras las muertes de los entronizables, hereda la corona de "Rey bajo la Montaña". Pero quiero suponer que sí lo mencionarán, al menos, en la versión extendida.
Las muertes son buenas, me gustan. La de Fili rápida, la de Kili sin sentimentalismos excesivos y la de Thorin muy digna, aunque bendita manía la que tienen los señores cineastas en hacer algo que suelo odiar mucho, que es hacer hablar a los moribundos. Y la muerte de Tauriel... ¡SORPRESA! ¡NO MUERE!. Creo, ahora más en frío, que Peter Jackson sabría que debíamos esperarnos la muerte de la elfa y por eso no la mata. Si es por eso, le diré, señor Jackson, que me descubro ante usted. Ha conseguido sorprenderme.
Y el final. Así como la batalla ha sido demasiado larga, el final demasiado rápido (a pesar de lo que mi vejiga opinase). Un final de unos... ¿10 minutos? La sensación que tengo es de imaginarme a Peter Jackson diciendo a todo el equipo "venga, va, acabemos rapidito que nos cierran el super". Aunque genial los lazos que unen esta trilogía con la del Señor de los Anillos, el inesperado (y genial) inicio de la búsqueda de Legolas de un joven dúnedain llamado "Trancos". Y por supuesto algo que me encantó de la primera película y es el enlazar la trilogía justo con el principio de La Comunidad del Anillo, el día de la fiesta de cumpleaños de Bilbo. Con la llegada de Gandalf. Eso me ha parecido muy bueno.
En fin. Creo que tengo que procesar aun si realmente me ha gustado o no. Por ahora, debido a lo que he contado al principio, mi sensación es más de un "meh" que de un "wooo" hablando en onomatopeyas.
Aun así, es una película que hay que ver.

Pero como última vez que veremos la Tierra Media en cine... "meh".