Carta escrita a mí mismo hace un año (jamás antes publicada)

Estimado yo:

¿Lo escuchas? (Deja de hacer chistes en tu cabeza con la retórica de marca blanca de Albert Rivera, que estás haciendo lo mismo). Simplemente escucha, es el silencio. Tío, que lo has logrado. 10 años y al fin lo has logrado: estás casi completamente solo.  

Joder, no te pongas así, es la verdad. Amigos, pocos, muy, muy pocos, a los que no ves más que un par de veces al año, como mucho (qué paciencia deben tenerte, pobrecicos). Tronco, ni siquiera has salido un puto sábado por la noche por Madrid en estos 10 años, salvo un par de veces. Es lo que querías hombre.  ¡Ah! Y lo otro, ¿qué esperabas? ¿creías que él iba a esperarte hasta que te decidieras? Hombre, si cada vez que os enrollabais tu ponías el freno de mano, no me jodas. Y así un año y así el siguiente. Pues te jodes, majo.

Vale, en el trabajo todo genial. Por ahora sorteando tempestades, sí. Y con ilusión por las novedades, muy bien.  Pero, ¿te has parado a pensar en que te estás aferrando al trabajo como a un clavo ardiendo? Chico, sólo hay que verte, en cuanto no estás trabajando, ahora en verano, no paras de darle vueltas a todo, una y otra vez, en opción centrifugado, a lo bestia. Y te comes la cabeza con todo a la mínima. Por eso quizá va siendo hora de plantearte ¿has pensado lo negro que se pondría todo si de repente la veleta girara y perdieras ese trabajo al que con tanta fuerza te aferras? A ver, no digo que lo vayas a perder, pero, chico, no eres funcionario, no sé si me explico. 

Por eso te digo que quizá, medítalo, sólo quizá, sería bueno volver sobre tus pasos. No sé, quizá sea bueno pedir ayuda a un profesional, porque está claro que  vas a necesitar de alguien ajeno y objetivo para salir del cenagal en el que te has metido por no pararte a preguntar antes si había otro camino (dichosa manía de los hombres de no pararse a preguntar, coño). No va a ser fácil, pero tendrás que poner de tu parte, si no quieres estar otra vez igual cada cierto tiempo.

Durante estas semanas que quedan antes de volver (y pedir ayuda, créeme, la necesitas) simplemente evita darle vueltas a las cosas, estate tranquilo, intenta disfrutar... mierda, es verdad, el calor nos pone de muy mala hostia.

En serio, no te olvides de darte una oportunidad, coño. Creo que no eres tan tóxico, ni tan gilipollas, ni tan asocial, ni tan huraño. Tío, date una puta oportunidad de salir de donde estás metido. El hecho de haber renunciado a lo que todos tienen no te hace especial, ¿sabes? Te hace ser tonto. Que sí, que te han dado de hostias y te han hecho daño, ¿y a quién no?. Pero deja de lamerte la patita y vuelve al mundo, joder. Los tiempos de los ermitaños ya pasaron y al menos ellos tenían un motivo y un contexto, pero eligieron lo que eligieron después de haber vivido, tú no. No has vivido, o apenas has vivido todo lo que el mundo te ofrece. Inténtalo. Eres una gran persona, en serio. Deja que el mundo te disfrute un poco, seguro que muchos te necesitarían. 

No te olvides de lo que te he dicho, ¿ok?
Un abrazo.
M

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