Revelación Cuarta

Tu rey viene a ti, justo y victorioso, 
pero humilde, montado en un burro, 
en un burrito, cría de una burra. " 
Zacarías 9:9

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"Y en aquellos días- me mostró el Revelador- los cielos se oscurecerán, las olas se detendrán y los astros caerán de sus tronos etéreos. Las bestias ensordecerán a la humanidad y no habrá palabras de consuelo para los que quedaron. Pues aquí ves cómo tú, mi Justo, eres desterrado de tus tierras, que por derecho te pertenecen. Te instalarás en la ciudad de la piedra y allí esperarás. Te entronizarán con justicia y allí creerás haber encontrado cuanto necesitabas. Tu trono palidecerá con los rayos de la Tierra de la Luna y brillará por todos los tiempos bajo las cigüeñas. Y allí morarás por muchas lunas. Pero no confíes en la estabilidad de la roca desnuda sobre otras rocas de menor tamaño. Las avalanchas vendrán antes de lo que imaginabas y si caes en la arrogancia, tú, mi Justo, serás sepultado.

Resiste la gran prueba que te traen los tiempos oscuros que se avecinarán, los de las olas en calma, los vientos quedos y los cielos sin estrellas. Resiste en tu trono de oro nuevo pues tu destierro será tu salvación a mis ojos. Puede que no a los tuyos, puede que no ante los hombres. Pero tu renacimiento glorioso, el despertar de tus majestades depende de la calidad de tus lágrimas, de la pureza de tus sufrimientos.

Yo soy el Revelador, y como tal sé guiarte por los caminos. Los que traen un firme malo son aquellos que conducen a mayor gloria. Estuve junto a ti en tus mayores trabajos pero no podías verme, no podía manifestarme pues era tu camino: el camino de la sangre y las lágrimas, tu camino. El de los sacrificios de tu corazón roto por las traiciones. Ése es. No busques en los cielos lo que tienes en ti mismo, mi Justo. Yo guío tus pasos pero tú sólo eres quien hace el camino que te conduce a la eternidad sufriendo. Oráculo del Revelador".

Ser filólogo es...

Hace ya 2 años y medio del vídeo que vereis abajo. Y llevo días queriendo hacer éste post, pero me daba un poco de pereza. El propósito no es más que el de hacer el discurso que habría hecho hoy de tener que darlo.



DISCURSO REHECHO

"Autoridades, profesores, familiares y amigos y, sobre todo,  queridos compañeros.

Hoy es un día de celebración, de profunda celebración de objetivos cumplidos, sueños alcanzados y metas logradas. En este día nos encontramos aquí para ser solemnemente graduados en la licenciatura de filología hispánica de la Universidad de Extremadura, nuestra casa y "alma mater".
Son muchas las vivencias aquí vividas y que, como viejas películas, han quedado grabadas en una pátina de recuerdos para siempre.
Han sido 5 años, un porcentaje de tiempo alto de lo que llevamos vivido, siendo perfecto sucedáneo de familia, siendo compañeros y siendo amigos.
Y por encima de todo siendo filólogos. Aprendiendo a serlo, sí, pero siéndolo a jornada completa, 24 horas al día. Pues si algo hemos aprendido aquí es qué es un filólogo y, si me permiten, estás son las conclusiones a las que he llegado:
-Filólogo es aquel que no se conforma con lo que dice porque siempre pensará que hay una manera mejor de decirlo. No es pedantería, no es petulancia y mucho menos pretenciosidad. Porque un filólogo sabe mejor que nadie el poder de una palabra sobre las personas y sabe que las palabras pueden hacer mucho mal y mucho bien. Por ello buscará siempre la mejor palabra para comunicar algo para hacer que el otro sonría a pesar de su situación. Por ello el filólogo es desinteresado.
-Filólogo es aquel que confía siempre en las posibilidades de los más pequeños. Nuestra lengua nació en un recóndito valle, podría haber sido la que menos posibilidades tuvo frente a otras que por entonces habían desarrollado una cultura rica y fuerte. Sin embargo tomó ventaja y creció, un rey sabio la hizo lengua de cultura, un soñador incansable la llevó a América, un humanista extremeño de adopción fue el primero en reglarla, un manco complutense la hizo universal con su caballero de la triste figura, generaciones de poetas, novelistas y dramaturgos la revistieron de oro y plata durante siglos y hoy nuestra lengua se complace y se honra de vernos convertidos en sus caballeros y damas defensores. Por ello el filólogo es paciente y confía en las posibilidades de todos por muy frágiles y volátiles que puedan ser.
-Filólogo es aquel que ve riqueza donde otros sólo pueden ver vergüenza. Un filólogo nunca le dirá a nadie: hablas mal o qué mal habláis aquí. Al contrario: se alegrará de la inmensa variedad y riqueza que cada hablante pueda aportar. El castellano es una lengua que TODOS construimos puesto que hay tantos castellanos como castellanoparlantes. Y ésa es nuestra gran riqueza actual: los cerca de mil millones de personas que la hablamos en el planeta. Por ello el filólogo es alguien abierto a nuevos pensamientos, nuevos retos y alguien que no concibe la marginación bajo ningún concepto.
-Filólogo es aquel que sabe vivir, pues durante este milenio de literatura castellana ha aprendido: del Cid el sentido de la justicia, de Garcilaso lo que otras culturas nos pueden aportar, de Cervantes que un impedimento no es excusa para alcanzar metas altas, de Góngora y Quevedo que incluso de los peores enemigos el mundo se puede enriquecer, de Moratín que somos libres para elegir un camino, de los románticos que debemos valorar nuestras raíces, de Becquer el amor, de Clarín el vivir sin dar importancia al qué dirán, de Galdós el saber reírse de uno mismo, del 98 a buscar soluciones antes que rendirse, del 27 que la verdadera amistad nunca muere... y así de tantos y tantos y tantos que han pasado y pasarán. Por ello el filólogo no solo sabe vivir, sino que además también ama vivir, pues conoce su valor y su belleza.

Por esto y por todo ello he llegado a la conclusión de que en estos 5 años he estado rodeado, junto a mi como compañeros y frente a mi, como profesores, de grandísimos filólogos. Hombres y mujeres universales, nuevos humanistas y románticos a su vez. Con los pies en la tierra y la mirada en esperanzas que quieren conseguir. Con valor, mucho valor, humildad, honradez y pasión, sobre todo pasión por su vocación.
Ojalá el futuro nos depare grandes cosas, felicidad, sueños cumplidos..
Mostraos al mundo tal y como os habéis mostrado ante mí, como grandes filólogos tal y como yo lo concibo y os lo he hecho saber. Transmitid esa llama vocacional que hoy está más fuerte que nunca a través de un trabajo bien hecho, de la curiosidad de la investigación, de las alegrías y sacrificios de la docencia, del incansable trabajo del mundo editorial. Da igual el destino que se nos presente a cada uno. Lo que realmente importa es, como dijo San Juan de la Cruz, esa llama de amor viva que tan tiernamente hirió nuestros pechos en su más profundo centro. No permitáis que os la roben, ante los vientos huracanados que nos traen estos tiempos echadle más leña para que brille más y por encima de todo: no la perdáis porque es la llave que el mundo necesita de vosotros para cambiar a un lugar un poco mejor.

Gracias"


PD: Me he tirado una hora y media haciendo este post, así que mostrad un poquito de compasión y comentad por lo menos ¬¬


Sobre costumbres victorianas extravagantes.







Por si no ha quedado claro, la niña de la foto está muerta.
De todas las costumbres victorianas, ésta me parece de las mas curiosas. Muchos pueden decir que es macabro, que es desagradable... Y en parte es cierto, supongo. Viendo estas fotos he experimentado un abanico de sentimientos que van desde la tristeza mas profunda a una gran nostalgia. He visto fotos de padres sosteniendo a su hijito muerto con una expresión de dolor insondable. He visto a pequeños niños que han sido obligados a "posar" junto a su hermano recién fallecido.
Como ya he mencionado, esto se considera poco apropiado en la era actual; pero debemos recordar que en la era victoriana tomarse una foto era un lujo que pocas personas podían costear. En muchos casos esta es la única foto que existiría de la persona, así que valía la pena tomarla aun si ya había muerto.
Imagina que eres parte de una familia en la era victoriana. La muerte es parte de tu vida diaria, así que es mucho más fácil de aceptar. La tasa de mortalidad durante esta época era prácticamente igual al número de nacimientos. La mayoría de las muertes eran de niños a causa de la viruela y la fiebre amarilla, y mujeres que morían en el parto. A menudo los niños le eran arrebatados de su familia antes de su primer cumpleaños.
En la mayoría de los casos a la persona se le fotografiaba en una cama o en su ataúd, como durmiendo. Sin embargo, en ocasiones también sentaban al difunto en una silla, o alrededor de sus familiares. La mortalidad infantil de la época era altísima, y por esto hay una gran cantidad de fotos de niños. Éstas tienden a ser las más desgarradoras, especialmente cuando el niño aparece junto a sus juguetes, o en brazos de su madre.
Ésta es una de las que más me ha impresionado. La otra que iba a poner me parecia demasiado para enseñarla ya que puede causar mucho impacto. Un bebé de unos 2 meses con los ojitos abiertos y mirándote fíjamente.



PD: Este post ha sido recuperado del olvido de un fotolog que tuve hace años. Iré recuperando más en próximos días.

Excepcionalmente humanos

No tenía pensado escribir nada en estos días, la verdad. No tengo nada interesante que contar más allá de que vivo para trabajar (y trabajo para vivir). No quiero decir que estoy casado con mi trabajo porque se incumplen varias condiciones, la primera que no soy un ejecutivo que trabaja en Manhattan y la segunda, que no tengo una esposa pomposa que me lo diga. Así que no.

Veréis, hace un tiempecillo decidí aceptar a varios de mis ex-alumnos en mi cuenta de twitter. Principalmente porque son ex-alumnos, tienen un grado de responsabilidad y madurez altos y por consiguiente no iban a cometer el gran error de facilitar esta cuenta de twitter a otros que todavía son mis alumnos o forman parte de un grupo que no iba a saber guardar el decoro en los diversos momentos (en el colegio soy "Don Manuel" (por imposición y corbata) y fuera soy... yo (bueno y dentro también pero con la obvia mesura que el ejercicio de la responsabilidad requiere)).

La verdad es que es de agradecer el conocerles un poco más en su vida extra-académica. Pero sobre todo lo que más me lleva a la reflexión es saber que he sido de alguna utilidad para ellos, que he tenido la posibilidad de influir una muy pequeña parte para convertirles en grandes hombres y mujeres en un futuro. Y también la posibilidad de saber que remotamente he sido de alguna importancia en sus vidas y que de alguna manera y muy de cuando en cuando se acordarán de que estuve ahí e hice algo por ellos.

Eso lleva a la reflexión, sí, por supuesto, pero los que somos profesores no estamos permanentemente esperando marcar a los alumnos con nuestra presencia, porque de ser así estaríamos haciendo muy, muy mal nuestro trabajo.

Y personalmente me siento TAN orgulloso haciendo bien mi trabajo, viéndoles cómo crecen los más pequeños y viendo como los más mayores te dicen qué quieren estudiar con una mirada de conmovedora ilusión... Me siento MUY ORGULLOSO de todos ellos, de todos vosotros, si alguno me lee. Tan orgulloso que los momentos malos (que los hay, ¿eh?) pasan a un plano tan terciario que se olvidan. Merece la pena pasar los momentos malos si después vienen sensaciones tan bestialmente buenas como la que los alumnos me hacen pasar muchas veces. Y creedme que si sigo así jamás perderé la ilusión por mi trabajo y por mi vocación realizada.

Hoy uno de ellos a través de twitter me ha dicho que había comentado en el post anterior a éste. Pues bien, he venido a mi blog y he leído el comentario.
Me he sentido tan realizado y tan bien que he acabado llorando como un gilipollas. Así de simple. No soy una persona (ya no ¬¬) de lágrima fácil, que conste.  Hay cosas que de verdad emocionan cuando de verdad sabes que te las han dicho con el corazón en la mano. Y de repente tras leerlas sientes cómo todas las inseguridades que traen parejas las responsabilidades se han desvanecido.

Sólo deciros, y ahora me dirijo a vosotros, que me siento profundamente orgulloso de todo lo que sois y profundamente orgulloso de todo lo que seréis gracias a lo que sois. Y ese orgullo me hace sentir firmemente una gran confianza en que sois una generación de la que podemos esperar grandes cosas en el futuro. Dicen muchas cosas de los chavales de vuestra edad, muchísimas, y todas ellas muy malas. No hagáis caso porque sólo van dirigidas a un 5% muy ruidoso. Sed vosotros mismos, siempre. Con vuestras virtudes y defectos porque eso es lo que os hace humanos, y son humanos (que se equivocan y aprenden y que responden con humildad a los aciertos y triunfos) los que más necesitamos para no acabar todos autoexterminándonos. Mirad la vida como una experiencia única que se construye día a día y en la que cada día se descubre algo nuevo eternizando nuestra ilusión. No os fiéis de otros, seguid siempre vuestra intuición, porque si os equivocáis, aprenderéis, y si no, pues muy bien. Y sobre todo vivid intensísimamente la vida en la universidad pues realmente es la mejor época de la vida, lo digo por experiencia. Cada momento, cada fiesta, cada larga noche de estudio... TODO es genial, creedme, TODO os compensará haciéndoos excepcionalmente humanos, que es así como todos debemos o deberíamos aspirar a ser.