Y tú ¿hasta dónde llegarías por amor?

"Yo también lo sé: nunca me amó. ¿No amaba a ese infeliz escudero cuando se unió a él en indisolubles lazos? ¡Loco, insensato de mí! Ah, quien quiera que seas la que vienes a implorar mi espada, ¡cuán poco conoces el corazón del hombre! ¡Un amante correspondido, un mortal feliz es invencible; a un miserable despechado y aborrecido un niño le vence!". El doncel de don Enrique el Doliente. Cap. XIV. Mariano José de Larra. Acababa de anochecer en Madrid. El viento frío de febrero azotaba con fuerza las ventanas de la casa de Larra. Olía a lluvía, quizá a nieve. La chimenea crepitaba. Fígaro, sentado en su silla, perdía su mirada en la llama de un quinqué. Sujetaba su cabeza revolviéndose el pelo. El nudo de su corbata deshecho. Las manos frías. Sus pensamientos en aquel viaje inútil a Ávila. Papel en blanco con goterones de tinta de un color tan negro como sus recuerdos. Así es mi vida, un papel en blanco con salpicaduras informes en negro- pensaba para sus adentros. Has...