ANTES DE EMPEZAR A LEER: vete al margen izquierdo abajo y apaga la música, te hará falta. Sin duda alguna, si tanto me atrae el Siglo de Oro es porque a pesar de todo se sabía vivir, se disfrutaba la vida, la gente sabía reírse sanamente de todo y de todos a pesar de vivir la más miserable de las épocas. Sin duda es una gran lección que deberíamos aprender TODOS: aprender a sonreír al mal tiempo. Y aquí es donde aparece Juan Arañés, un compositor a caballo entre los siglos XVI y XVII que compuso, a mi juicio, la mejor pieza que canta a la sana diversión y a la risa de todos de la época. La chacona "A la vida bona", también llamada "el sarao de la chacona". Aquí lo tenéis, ponerla bien alto y seguir leyendo: Me puedo imaginar lo que pasaba en los palacios, en las plazas o en los teatros cuando sonaba esta pieza. Me imagino que la gente se la sabría de memoria, la cantaría a gritos y la bailaría con apasionamiento, supongo que, como toda chaco...
Hace años, cuando este blog era el de un post adolescente, me consideraba un fénix; ya sabéis, el ser mitológico que tras morir renacía de sus cenizas. Lo usé hasta la saciedad, hasta convertirlo en un cliché. Y, como todo buen cliché, suena repetitivo, absurdo, ñoño, cansino. Un lugar común al que me aferraba, vaya, y que perdió su sentido. Creo que nunca había sentido lo que significa realmente renacer de las cenizas, o quizá sí lo sentí y al dejar de sentirlo durante años perdí la referencia. Básicamente siento... campanas. ¿Cuál es la sensación equivalente, y NO es euforia, a sentir un campanario atronando? Seré sincero: durante años fui encerrándome, me fui perdiendo en mí mismo hasta olvidarlo todo. Olvidé quién era, me aislé. ¿Motivos? Bueno, los hubo, solo hay que remontarse esos años atrás y extraer conclusiones (o lanzarse al vasto campo de la imaginación y teorizar, lo que me parece divertidísimo cuando me cuentan esas teorías. Solo que, si os lanzáis a teorizar, ...
Quería escribir sobre algo, pero no sé de qué. Me he puesto frente a una entrada en blanco y de inmediato he decidido dejar fluir la conciencia. Un ejercicio de escritura casi automática, pero menos inconsciente y más coherente, supongo y espero. Mientras abría Blogger, me he preguntado "¿de qué quieres escribir hoy?". La tentación es volver a lo de siempre, al tema clásico y manido del amor. Profundizar una vez más en la abstracción, en la metacognición, en la (ausencia de) experiencia en ese campo y en el deseo (obsesivo) de lograrlo. ¿Merece la pena? ¿Otra vez? Ya ni lo sé. Podría escribir sobre otro cliché resumido en una frase que escuché hace tiempo ("lo que realmente cambia nuestra vida es eso que nos sorprende una anodina tarde de martes cualquiera") y cómo todo en lo que creía y sentía seguro empezó a tambalearse, a derrumbarse. Muchos conocéis esa sensación, estoy seguro. No es agradable, pero he aceptado, creo, que es parte de la vida y que la mía ha ...
Comentarios
Banda sonora de Harry Potter esta vez :D
Por cierto, que buenos los videos xD